La incertidumbre


         "Las huellas del invierno nos atraparon en aquella casita de madera, los claroscuros del bosque se estremecían cada vez con el despertar temprano de la niebla. Recuerdo mirar tras los cristales de aquél nuestro hogar apartado, un rincón desde el que podíamos escuchar los graznidos de las urracas y los bramidos de los ciervos pisando la nieve. El frío nos encontró sentados el uno junto al otro, arropados los dos con aquella manta gris del dormitorio. Tu mirada reflejaba la luminosidad que entraba furtiva por las ventanas y tus mejillas sonrosadas daban el único toque de color al paisaje. El viejo invierno a menudo nos visitaba por las tardes, venía con sus largas barbas blancas y le invitábamos a té. Luego se marchaba para ahuyentar a los lobos, que perseguían sin cesar el reflejo de la luna en los brillantes ojos de la noche. Y me arropabas con tus brazos y nos dormíamos leyendo, junto a la chimenea, poemas de Pushkin, Turguéniev y tantos otros. Y me hablabas de la revolución y de historias de amor imposible. Aún recuerdo aquel invierno, el crujir de tus huellas por el camino y los oseznos descansando en sus madrigueras, igual que nosotros, en un pequeño refugio que nos resguardaba de la tempestad".
         Estracto de  "El lobo y el zorrito gris" - M. Fonseca

7 комментариев:

  1. Qué envidia, cómo puedes expresar tan bien tus ideas.
    Me encanta. ¿Cuándo lo leeremos?
    Tq

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  2. Precioso ese vaho.(equisvi)

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  3. Боже... я чувствую как будто мы стояли в этом описываемом Вами далеком рае.

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